La vida era bonita cuando la mirábamos juntos. Cuando para los dos había
un único camino a escoger, un único destino. Cuando dos era sinónimo de
uno. Cuando nuestros nombres iban seguidos de la palabra amor. Cuando
tus ojos delataban a tu corazón y tus labios descifraban mis
sentimientos. Cuando no existían límites entre nosotros.. Cuando confiábamos el uno en el otro.